miércoles, 30 de mayo de 2012

Frases que marcan (8)



"No existe ninguna belleza SUPREMA sin alguna rareza en las Proporciones" 

 Sir Francis Bacon




lunes, 28 de mayo de 2012

[Just read]: Contra los límites - Raquel Antúnez Cazorla



Contra los límite - RaquelAntúnez Cazorla

Ésta ha sido la primera novela que leo en formato e-book y quizás por eso me ha hecho especial ilusión leerla. Además, ha sido una novela que he conocido gracias a mi incursión en el mundo de los blogs literarios, pues su autora es la que está detrás del blog “Contra los límites”.

Comencé leyéndola en mis ratos de desconexión entre una tarea y otra cuando estudiaba, realizando trabajos con el ordenador. El primer día que me puse con esta historia, nada más empezar me enganchó. Tenía una lectura sencilla y rápida. Y la historia fluía a una rapidez abismal. En pocos párrafos ocurrían tantas cosas que te invitaba a seguir leyendo.

La forma de contarnos los que pasa es, principalmente, a través de diálogos. Apenas hay párrafos descriptivos, por lo que no encontramos momentos de detalle descriptivo tanto de ambientes, escenas, sentimientos, etc. Quizás se echen de menos, pero entonces harían que la historia no fluyese tal cual lo hace.

Mientras vas leyendo experimentas la sensación de que eres el personaje anónimo que no sale mencionado en la historia, ya que te sientes como si estuvieses escuchando a tu amiga contarte sus venturas y desventuras.

Lo que me sorprendió respecto a la historia contada, es que hubiese sido escrita por su autora cuando contaba con 17 años. No es que lo que nos cuenta sea muy dramático ni totalmente ajeno a la vida real, pues como bien indica en la nota de autora: “Esta historia es fruto de la imaginación de una chica adolescente. Sin embargo, todos los sentimientos que se expresan fueron totalmente reales”,  quizás tenga esa apreciación porque yo considero que con esos años no habría sido capaz de tratar temas de relaciones con tanta pasión,  sentimiento y realismo.

Otro aspecto que me sorprendió fue el final. Me pilló totalmente de sorpresa. Estaba tan ensimismada en la historia y en las desavenencias que le ocurrían a la protagonista, que cuando llegó el punto y final yo seguía dándole insistente a la pantalla de mi lector para pasar a la siguiente página que, extrañamente, seguía en blanco :P

Pero como no hay 2 sin 3, ni mal que por bien no venga, si te quedas un poco  
con este final (como a mí me pasó), que sepas que hay segunda parte con la que en breves me pondré y espero saciar mis ganas de saber más.


viernes, 25 de mayo de 2012

"Cuando las gallinas mean"




Anoche, antes de irme a la cama, me apetecía leer, pero no un libro, sino el periódico. Y aunque ya  se me hacía un poco tarde, no me pude resistir. Realmente tenía apetito lector de periódico.

Y qué curioso, que casi llegando al final, en la zona de Cultura, me encontré con que justo ayer de tarde hubo la presentación de un libro en Gijón. Y me dije para mis adentros: "Cachis, qué pena no haberlo sabido antes...".

Hasta aquí, nada anormal, ¿verdad? La cosa que me llamó fue el título del libro: "Cuando las gallinas mean".
Es la ópera prima de la venezolana Susana Visalli. Esta novela resultó ganadora de la 1ª edición del Certamen de Narrativa que convocaba la Asociación de Escritores Noveles con el patrocinio de la editorial La fábrica de libros.

Así pues, al igual que me llamó la atención su título, me ha llamado también la historia de esta novela, por lo que me apetece compartir la noticia y de paso,  hacer que esta entrada me sirva para recordarme a mí misma una novela más que tengo que añadir a mi lista de libros a leer.

PD: ahí va un pedacito que ya dice mucho:
"Odio a mi padre y a la vez le quiero, ¿cómo pueden dos sentimientos opuestos albergar un mismo corazón? Ser mujer me condena a una vida en la que no puedo elegir. Si Dios me hubiera hecho hombre ya conocería otras tierras lejos de esta isla."

lunes, 21 de mayo de 2012

[Just read]: A 3 metros sobre el cielo - Federico Moccia


A 3 metros sobre el cielo - Federico Moccia

En Roma, como en cualquier otra ciudad del mundo, los adolescentes quieren volar, buscan caminar "tres metros sobre el cielo". Las chicas como Babi se esmeran en sus estudios, hablan del último grito de la moda y se preparan para encontrar al amor de sus vidas. Los chicos como Step prefieren la velocidad, la violencia, el riesgo y la camaradería de las bandas, pero todos ellos se implican en la vida como si cada segundo fuera el último. Pertenecen a mundos distintos, desean cosas distintas, pero tienen algo en común, el amor que les hará encontrarse y cambiar. Ellas se volverán más salvajes; ellos más tiernos. Mientras, allí abajo, la vida real ya los reclama. Federico Moccia dedicó este libro a su madre y a su padre con estas palabras: A mi padre, un gran amigo, que me enseñó mucho. A mi madre, una hermosa mujer, que me enseñó a reír y llorar.

Anoche terminé de leer la novela “A 3 metros sobre el cielo” de Federico Moccia.

Cómo llegué a leerla tiene cierta historia… cuando surgió el boom Moccia en España apunté el título en mi lista de “futuras lecturas”. Pero, como no fui avispada o porque no era el momento o no tenía tiempo para abarcar a leer tanta variedad, pasó a formar parte de la lista de “lecturas pendientes” y así hasta el día de hoy…

La cosa es que este año me he propuesto leer más (y no concentrar sobre todo el momento lector en las vacaciones), disfrutar más de la lectura y embelesarme viendo portadas, leyendo y conociendo nuevos títulos y autores, y por supuesto, aumentando vertiginosamente mi lista de “libros leídos” y, sobre todo, la de “libros a leer”…

Así pues, me dije: “este año quemo el carnet de la biblioteca con tantos libros como voy a sacar”. Y en ello estamos. Mi lista de fichados en la biblioteca cada día se agranda, pero tampoco dispongo de tanto tiempo como para pasarme una tarde entera leyendo… a ver si de cara al veranito mejora la cosa J

Así pues, me propuse que alguno de los primeros libros que quería leer sería de Moccia. Pero cuál fue mi sorpresa que en la biblioteca seguían estando muy solicitados, y tenían lista de espera… pero ahí que me apunté yo a la lista.

El caso es que la primera novela que he leído de Moccia no ha sido precisamente la de “A 3 metros sobre el cielo”. Un día, mirando el catálogo de libros de la biblioteca de mi barrio, ví que había un libro de Moccia disponible en apenas unos días y me lancé a por él toda emocionada. Y ya se sabe que cuando te lanzas de pleno a la piscina sin pensar antes, a veces sobrevienen consecuencias inesperadas… y este fue mi caso. Pocos días después, al llegar a casa ví que ya tenía mi libro de Moccia disponible y enterito para mí… pero eso sí, ¡PEDAZO LIBRO! De unas 700 páginas y encima, segunda parte de otro exitazo Moccia… y me dije: “Empezamos bien…”. Pero bueno, la experiencia fue positiva.

Así pues, tras empezar mi inclusión en las novelas Moccia de esta manera un poco accidental, al ir a devolver unos libros, no me pude resistir a pasearme entre las estanterías repletas de libros y ¡SORPRESA! Ahí estaba “A 3 metros sobre el cielo”, libre, disponible. Y yo con mi carnét en la mano no me pude resistir a dejarlo ahí, a la merced de cualquier otra mano lectora que me lo pudiese arrebatar.

Llegué a casa y ya no me pude resistir. Venga, vamos a por el primer capítulo al menos.

He de añadir que empecé a leer esta novela teniendo una idea preconcebida del mismo y totalmente errónea. Me había pensado que sería la típica pastelada de enamoramiento de adolescentes y que estaría cargado de ñoñerías, que empezaría ya de principio a fin con la relación amorosa y que llegaría a tener momentos de no poder seguir leyendo y decir: “Ay, por dios”…

Pero para nada fue así. Empecé a leerlo, y claro, descripción de una cosa, descripción de otra, vida de unos, vida de otros… y yo que avanzaba página a página y me decía: “Pero, ¿y cuándo llega el momento ñoño? ¿Estoy leyendo el libro que creo que estoy leyendo?” Miraba la tapa y sí, confirmaba el título. Quizás esta “mala interpretación” de la historia me llevase a que capítulo a capítulo cada vez me enganchase y me gustase más. Por momentos yo también volví a tener 17 y era como Babi, sentía lo mismo que ella (porque en el fondo, a mí siempre me han gustado los chicos malos jeje). Y claro, en cuanto la relación se confirmó, ya no podía dejar de leer, porque el gran momento iba a llegar y yo tenía ansias de que llegase. Me sentía enamorada y todo, estaba empezando a ver la vida de color rosa :P


Así que ayer de noche, después de cenar, continué con la historia donde la había dejado. Y fue tan sorprendente todo. De estar arriba del todo, en plena efusividad amorosa, de repente me sorprendió cómo el cambio de una página a otra puede ser tan radical… y así llegó el final. Mi optimismo amoroso se derrumbó en 0.1 segundos y me sentí tan triste como Step… y me fui a dormir pensando qué gris terminaba este día que tan rojo pasión y verde esperanza había comenzado.

Pero mi tristeza tenía un as detrás de la manga: “venga chica, no te pongas así… ¡Que hay segunda parte! Así que no se nos acaba la ilusión aquí”.

Y en estas estamos ahora, en ir a por “Tengo ganas de ti”.

Por lo tanto, para ir acabando esta entrada, de todo este rollo literario que he soltado, se deduce que con esta novela he disfrutado un montón, me gustó mucho y me enganchó. Volví a ser una adolescente, recordé lo que se siente al enamorarte de alguien que en principio va en contra de tus ideales, de las locuras que se hacen en esos momentos, de lo dura que es la vida y que por muy malo que algo sea, siempre algo mejor vendrá, y que la vida, a veces, sí que da segundas oportunidades.

Y ya para rematar, sólo preguntar a los que ya la han disfrutado: ¿a tí que te pareció esta novela? ¿Te sentiste como yo?
Y a los que aún están pendientes de disfrutar del efecto Moccia: ¿te animas?

domingo, 13 de mayo de 2012

¡¡VAMOS!!

#SportingSiempre

Hoy tenemos una cita muy importante en la Rosaleda a las 20:00h. Nos jugamos mucho (más emocional que  deportivamente, porque como se sabe, si no has hecho los deberes a lo largo del curso, aprobarlo todo al final es muy difícil... aunque nadie dijo que no fuera posible --> Impossible is Nothing!)

Y como ya comenté en una entrada de mis "Frases que marcan":
El fracaso es temporal. Lo único que lo hace permanente es que te rindas.

Pero pase lo que pase, la afición siempre estará ahí, porque como ya se sabe, "pa gustos colores", y los colores del corazón nunca se empañan, nunca se borran, nunca se olvidan.


¡¡PUXA SPORTING!!
¡¡VAMOS SPORTING!! 


viernes, 11 de mayo de 2012

Feeling... [stress]


Hoy el día ya empezó con los cielos cubiertos de una asquerosa capa húmeda de niebla a lo largo de toda la costa... y aunque eso no enturbió excesivamente el día, sumado a que me siento realizada con mi trabajo, el problema comenzó cuando llegé a casa y ví todas las tareas de clase por y para hacer... bufff... empezó a acelerárseme el corazón, subió vertiginosamente mi  temperatura corporal, mis movimientos se aceleraron pero también fueron más desacompasados, la torpeza se me agudizó, la Ley de Murphy se reafirmó y entonces... ¡¡¡BUM!!!

En el fondo, puedo decir que la crisis estresante de hoy no ha llegado a estallar ya que una extraña paz y serenidad interior se apoderó de mi azotación externa. 

Así que esperando tener un finde un poco más relajadito, me despido preguntándote: ¿y tú que haces en estos casos de repentino stress? Paradójicamente, yo en muchos de estos casos, o me doy un buen chute de música dance que me reactiva y me hace olvidar los males, o me da por invertir el tiempo en alguna creación Crgc... algo más motivador. 

martes, 8 de mayo de 2012

Frases que marcan (6)



Ésta es una de las mejores frases que mejor me vienen para cambiar el chip mental en esos días negros, en los que mandas todo al garete, te rindes y te dices: "deja de ser ilusa, es imposible"; y todo deriva de esos otros días en los que una repentina y excesiva efusión emocional te invade para autoconvencerte de que puedes lograr todos tus objetivos, sean los que sean, y cueste lo que cueste, porque tú eres fuerte y puedes con todo ello...

En el fondo, nada es sencillo, y si caes, lo mejor es reconocerlo pero seguir adelante, porque así realmente aprenderás y entonces sí que sí, llegará ese día en el que aquel objetivo inalcanzable, al fin, está en tu mano.